miércoles, 2 de septiembre de 2015

/Fractura/

Es la pérdida de la continuidad ósea, y se distinguen dos tipos principales de fracturas:
1. Fractura cerrada, es aquella en la cual la piel permanece  intacta, si este tipo de fractura se maneja de forma inadecuada      puede agravarse peligrosamente transformándose en abierta o complicada.
2. Fractura abierta, en esta lesión una herida en la piel pone en comunicación el foco de la fractura con el exterior. Este tipo de fractura es grave por el riesgo de infección, exigiendo cuidados especiales.
3. Se habla de una fractura complicada cuando los fragmentos cortantes del hueso roto han dañado algún órgano (vasos sanguíneos, nervios, pulmones, médula espinal). Esta clase de fractura puede darse tanto en uno como en otro de los dos casos citados.
           Las manifestaciones  son: incapacidad funcional, dolor repentinoviolento, fijo, localizado, edema, puede existir o no deformación de la zona lesionada, y crepitación, en este punto es importante considerar la existencia de una luxación si la lesión se encuentra en una articulación.
          En presencia de una lesión sospechosa de fractura, se debe actuar como si realmente existiera.

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